Páginas

jueves, 31 de octubre de 2013

Jabón íntimo



Este jabón esta pensado para paliar y prevenir problemas de infecciones vaginales, si bien se puede utilizar en todo el cuerpo.  Es un jabón suave y absolutamente cremoso.
Está elaborado con Kefir (alimento natural probiotico) y oleato de tomillo en aceite de oliva. 
El oleato se elabora mediante la maceración de la planta en aceite, a mi me gusta tenerlo al menos 30 días y ver como poco a poco el aceite va cambiando de color y empieza a coger un ligero perfume. Una vez pasado ese tiempo se filtra cuidadosamente y obtenemos un aceite que ha recibido los componentes liposolubles del vegetal, ¡vaya! es como una transfusión.
Porqué tomillo, pues porque éste es un de los mejores desinfectantes naturales debido a su enorme riqueza en Timol. Por otra parte la presencia de Kefir ayuda a controlar el crecimiento de agentes patógenos gracias a su capacidad de favorecer la flora bacteriana natural de nuestro organismo.

Ingredientes:

Aceite de Oliva: Es la base principal de todos mis jabones. Es un aceite tan generoso, con tantas propiedades beneficiosas que no utilizarlo es casi pecado. En esta ocasión como ya he comentado, ha pasado un periodo de maceración con tomillo que lo han convertido además en un maravilloso oleato.

Aceite de Coco: Aporta al jabón una estupenda espuma.

Manteca de Mango: Ya he hablado en otras ocasiones de esta manteca. Aquí la he querido utilizar por la sensación de suavidad que deja.

Aceite de Rosa Mosqueta: Este aceite merece sin duda un sitio preferente entre todos los aprendices o maestros de la jaboneria y la potingueria. En esta ocasión lo he utilizado por su capacidad cicatrizante y regenerante de las células.

Kefir: El kefir es un alimento probiótico similar al yogur. Se obtiene de la fermentación del hongo de Kefir en leche. Pero el Kefir realmente necesita una explicación amplia y detallada (prometo una entrada específica para él). Su principal virtud es la de regenerar la flora bacteriana.
Esta es la propiedad que me ha llevado a añadirlo en este jabón y es que ayuda a restablecer el equilibrio y a controlar el sobrecrecimiento de levaduras producidas por hongos como la Candida Albicans (hongo responsable de la Candidasis).

Aceite esencial de romero: Entre otras muchas propiedades el romero es un potente fungicida. Es una de esas maravillosas plantas que vemos cada día al pasear por nuestras ciudades, decorando jardines y plazuelas. Cuando paséis a su lado acariciadle, os impregnara de ese maravilloso olor a campo.





miércoles, 30 de octubre de 2013

Jabon de aceite de Argan

Este jabón me encanta.

Por los ingredientes que he utilizado es un jabón altamente hidratante y aporta a la piel una maravillosa sensación de suavidad.

El aceite de Argán desde hace algún tiempo está empezando a ser reconocido por su valor cosmético, pero desde hace siglos el fruto de la Argania Spinosa (una especie de aceituna, pero de mayor tamaño) es utilizado por los Bereberes tanto por sus propiedades cosméticas como alimentarias. Afortunadamente ese reconocimiento que en la actualidad está teniendo, ha hecho que la UNESCO declare el árbol del Argán Patrimonio Universal.

Y por supuesto la base de este jabón es otro maravilloso aceite, el aceite de Oliva.

Ingredientes

Aceite de Oliva Virgen: Se puede aplicar sobre casi cualquier zona de nuestro cuerpo. Es un aceite rico en Ácidos Grasos Esenciales (AGE). Estos le aportan propiedades hidratantes y protectoras de los agentes externos; algo que hace de él un excelente producto para la piel.


Aceite de Argan: Rico en Vitamina E, contiene un 80% de ácidos grasos, especialmente ácido linóico y ácido oleico.

Suaviza,  hidrata, protege la piel, es un estupendo antiséptico y no es comedogenico lo que hace que estimule la oxigenación de la piel confiriendo gran elasticidad

Manteca de Mango: La manteca de mango tiene una composición similar a la manteca de karité, sin embargo el contenido de ácidos grasos es ligeramente diferente.
Tiene propiedades emoliente y alta capacidad oxidativa que ayuda a restablecer la flexibilidad en la piel.

Aceite de coco: Es un aceite de fácil absorción que limpia la piel gracias a sus propiedades microbiales. Aporta al jabón una rica y cremosa espuma.


Aceite Esencial de Palmarosa:  Extraido mediante destilación de una planta herbácea de origen indio, Cymbopogon martinii. Posee un aroma grato similar a la rosa pero más fresco.


viernes, 25 de octubre de 2013

Jabón tipo Alepo



Hice este jabon gracias a la pasión de mi hermana. Lo descubrió hace años en Siria y desde entonces no ha dejado de usarlo.
Es uno de los primeros jabones sólidos de la historia, se empezo a fabricar hace mas de 2000 años en la ciudad siria de Alepo y se extendió por todo el mediterráneo siendo el  precursor de jabones como el de Castilla o el de Marsella.
Es un jabón vegetal hecho con aceite de Oliva y aceite de bayas de Laurel, que en función de la concentración de este último tiene unas u otras características.
Sirve para todo tipo de pieles, desde pieles normales hasta pieles grasas o acnéicas, si bien no conviene utilizarlo en niños menores de 3 años debido a su contenido en lactonas.
Es un jabón maravillosamente simple. Nutre, hidrata y protege nuestra dermis de agentes externos. Es como mi Tata, sencillo, agradecido y generoso.

Sus ingredientes


Aceite de Oliva Virgen: El aceite de oliva posee propiedades hidratantes, protectoras y regeneradoras; lo que le convierte en un excelente producto para el cuidado de la piel

Aceite de Laurel:  Conocido también como mantequilla de Laurel. Es un líquido espeso de un precioso verde oscuro. Se obtiene por prensado en frío de la bayas de Laurel hembra.
Su alto contenido en ácidos grasos y aceites esenciales otorgan a este aceite propiedades regeneradoras y antisépticas.
Aceite esencial de Laurel: Se obtiene mediante destilación al vapor de hojas. Por su alto contenido en ácido acético resulta adecuado para el tratamiento de afecciones de la piel.

domingo, 6 de octubre de 2013

Hace ya tiempo estoy intentando compartir mis experiencias sobre jabones y otros potingues (me encanta esa palabra), pero mi incapacidad ante la informática hace que cada intento de blog sea un intento fallido. Parece que en esta ocasión lo estoy consiguiendo, veremos como evoluciona.